jueves, abril 30, 2009

SAN FRANCISCO Y EL CONGRESO I

Seguimos con las crónicas del viaje, que cada día tengo más abandonado el blog.
Lo retomo donde lo dejé: el último día en NY, un viernes por la noche.

Día 1.
Madrugón del quince para llegar a tiempo al aeropuerto para que luego te retrasen el vuelo. ¿Quién me diría a mí que iba a madrugar un sábado por la mañana?
Primera confusión en el taxi, porque vuelo nacional se dice domestic y no national. Empiezan los problemas, aparte del retraso de una hora que nos enteramos que tenía el vuelo: las maletas en los vuelos domésticos se pagan aparte del billete. ¿Por qué no avisan antes de eso? Segundo problema: ¿Por qué me tengo que desayunar una hamburguesa a las 6 de la mañana? Tercer problema: haciendo cola esperando para embarcar hay un gran parecido entre algunos pasajeros y los protagonistas de Perdidos. Y eso da yuyu. Cuarta pega: En el avión no hay pantallitas para jugar durante el vuelo, y éste dura 6-7 horas. Y ponen en las comunes unas pelis que son un bodrio. Solución: Leerme entero el libro de Soy Leyenda. Muy recomendable y nada tiene que ver con la peli.
Llegamos, hacemos un poco de tiempo antes de comer, comemos una hamburguesa (another one) y descubrimos que por mucho que le hablemos en español a una camarera que se llama Estrellita, ésta no nos entiende. Se acabó el chollo del spanish. Esperamos a la segunda tanda de españoles que llegaban a San Francisco el sábado y vamos a la ciudad a buscar nuestro hotel. Llegamos al corazón de Chinatown a nuestro hotel. Todo muy oriental y exótico. Si hasta desde nuestro cuarto se escucha el típico señor con su guitarra extraña y que te da el coñazo durante todo el día.
Lo más curioso del barrio es que eran los preparativos de San Patricio y ver un barrio chino lleno de pelirrojos y borrachos resulta un poco extraño. Nos fuimos a dar una vuelta por Nombrad Stret, la calle típica de las cuestas, y la zona de Embarcadero con sus focas y todo. Acabamos cenando un clam chowder en pan y fritos variados. La sopa muy buena pero como el pescaíto frito español, nada de nada. Volvimos a nuestro hotel chino, vimos unos cuantos borrachos en la fiesta de San Patricio pero no nos tomamos nada que estaban todos muy desfasados. A la cama a dormir y hasta otro día.

Día 2.
Domingo. Día del Señor. Pegaba ir a una Iglesia a ver un concierto de gospel, pero no encontramos nada. De hecho los negros no abundan en SF. Los chinos y los latinos, sí, pero no los negros. Antes nos dedicamos a buscar un sitio para desayunar los siguientes días. Despedimos a los que se iban al congreso que había antes del que íbamos todos y nos fuimos a hacer la colada los supervivientes: UV y yo. Otra tradición americana. Lo que aun no entiendo es que con lo que cuesta lavar y secar la ropa, por qué la gente no se compra una lavadora para su casa.
Nos fuimos a comer al chino que mejor pinta tenía de todo Chinatown, el Yee’s, y salimos rodando de lo que comimos. Si ni siquiera cenamos. Y por menos de $10 por cabeza. Por la tarde decidimos patearnos la ciudad e ir a Castro cogiendo Market Street hacia abajo. Hicimos la primera parada en la Virgin’s local y vimos las ofertas que había. Me llevé un libro llamado WTF que explica qué hacer en determinadas situaciones, como si tu madre te pilla “tocándote” o si descubres que tu novia tiene la tranca más grande que la tuya o es stripper. Regalo perfecto para mis compis de piso. Empezamos a nadar por Market St y cada vez se veían gente más rara por la calle, más negros chillones, más borrachos y más carritos de la compra llenos de mantas. Se supone que es la calle principal de la ciudad y estábamos en toda la zona chunga. Seguimos andando deprisa y ya llegamos a Castro, la zona gay por excelencia. Paseos entre las tiendas, ver escaparates, asomarnos en algún bar, miles de fotos y entrar en las pocos tiendas que había abierta: una librería. Entre libros pornos y demás encontramos un par de prácticos diccionarios de inglés así que nos los llevamos y ya teníamos armas por si algún loco de los de la calle nos decía algo, pues ostiazo en la cabeza con los tochos. Después de la vuelta y de ver que allí, el domingo siguiente, era la entrega de los GAYVN Awards en el Castro Theatre pues me jodió que no fuera ese día y esperar a las estrellas porno en la alfombra roja. Por lo menos me quedo con que me encontré con un actor porno en NY. Vuelta a casa y a dormir.

Día 3
Como íbamos a estar más días después con más gente, pues teníamos que buscar un entretenimiento mientras estábamos UV y yo sólos. Así que después de desayunar nos fuimos al zoo, que además estaba al lado de la playa. El viaje en MUNI (¿no había un nombre que no me recordara al que peor me cae de Fama?) fue un poco largo y vimos que los chinos dominan toda la ciudad porque estaban hasta en el barrio ruso y en la zona donde menos te los esperabas. El zoo normalito, nada del otro mundo. Además se veía rápido y vimos a casi todos los bichos menos los koalas que estaban perdidos/dormidos. Y me hice amigo de una cabra en la parte de los niños chicos. Después nos fuimos a la playa a dar un paseo pero ocurrió lo de siempre: cuando estás en un sitio donde no te puedes refugiar ni nada, pues llueve. Y llueve mucho, así que corrimos todo lo que pudimos hasta encontrar un MUNI y poder volver a casa a ponernos algo seco ya que el paseo playero hacia el Golden Gate Park se nos jodió.


A las 7 ya estábamos en el hotel, aunque antes nos encontramos con los “primos” cordobeses (los del grupo de Córdoba que iban al mismo Congreso y con los que coindí un par de veces este verano), que se quedaban en el mismo hotel, y ya nos duchamos y perreamos. Pusimos la tele ya que era lunes y los lunes echan Héroes. Pero me dicen que no, ese día decidieron no echar un episodio nuevo, si no repetir el primero del cuarto volumen así que como ya lo había visto cambiamos a Dancing with the Stars, que es como el ¡Mira quien baila! americano. Super fan de Denise Richards. A los demás casi ni los conocía, aunque había un buenorro bastante apetecible y todos los bailarines eran altamente merendables. A las 10 o así llegó Miss Lemmon que nos contó su periplo de vuelo y nos fuimos a cenar unos cachos de pizza que habíamos visto antes y tenían buena pinta.

Día 4
Día de San Patricio. Una pena no estar en NY y poder celebrarlo allí y salir borrachos en el desfile. Nos teníamos que ir para el congreso, que esa misma tarde era la “cena” de bienvenida. Cena para ellos, que para mí a las 6 de la tarde es una merienda.
Antes, por la mañana, antes de coger el tren que nos llevaba a Palo Alto, fuimos a nuestro caber: la tienda Mac. Nos conectamos, mandamos correos y nos pusimos al día con los marujeos departamentales, que uno se va una semana y pico y llegan los grandes dramas e historias. Cogimos el tren, en el cual casi nos quedamos porque claro en castellano Palo Alto se entiende muy bien, pero que si te lo pronuncia un inglés, a ver qué entiendes. Bus hacia Stanford donde mi jefe nos esperaba con un coche alquilado para ir a Monterrey. Comimos antes y visitamos la librería de Stanford. ¡¡Joder, creo que me he comprado más cosas de leer que ropa!!


Llegamos tarde y nos sentamos en una mesa aparte alejados de los españoles. Menos mal que los vimos después en las cervecitas de bienvenida. Porque otra cosa no, pero cerveza te daban todas las tardes y todas las que quisieras y de todos los tipos: Coronitas, Heineken, Paulaner… Saludamos a los que conocíamos, picoteamos otra vez a las 9, porque la primera cena muy buena como que no estaba y ya nos volvimos a loas 11 o así a los cuartos. Como no dejaban elegir compañeros de habitación, pues me tocó en una habitación de 4 con 2 japoneses y un americano al que no entendía ni papa y al que siempre le decía: I have a problem with you: I don’t understand you nothing at all. Y él se reía.

Día 5
Durante esa noche además descubrí que además de no entender a mi compañero americano, hablaba otro idioma que desconocía por completo: el de los ronquidos, pedos y demás ruidos corporales. Todo un espectáculo. Además los jodíos dormían poco porque si las charlas empezaban a las 9 y el desayuno duraba hasta las 8.30, ellos se levantaban a las 6.30. ¿Estamos locos? Si yo me levanto a las 8.10 y llego de sobra. Pero ellos no. Ellos debían abrir el comedor, porque se tiraban siempre 20 minutos tirados en la cama después de haberse levantado y arreglando esperando la hora para desayunar. ¿No es más fácil levantarse más tarde y no dar por culo con la luz encendida y el ruido de la ducha? Luego los españoles tenemos la fama de vagos. ¿No será que somos más espabilados?
De las charlas y el congreso mejor no hablar porque tampoco fueron para mucho. Sólo decir que de mi póster no preguntaron nada porque ya se había explicado en un charla que debería haber dado pero que no di yo porque la explicó mi antiguo compañero de lab que para eso era suyo el 75% del trabajo. Yo soy el digno sucesor de ese tema, que por cierto aun no he empezado a un año de terminar la tesis.

Lo mejor del Congreso, sin duda era el sitio. Era como hacer un congreso en casitas rurales al lado de la playa. Era un pinar con sus ciervos y mapaches correteando por allí. Y una playa para disfrutar si hacía buen tiempo y sestear después de comer. Que para eso comes a las 12 y las charlas se reanudan a las 3. Muchos surferos pero ninguno estaba bueno. Y encima el agua del Pacífico está fría como sus muertos, así que mejor no bañarse.
Y el domingo ya acabamos, así que la siguiente parte ya termino de relatar. A ver si no tardo tanto en escribirla.


lunes, abril 13, 2009

LONDRES Y NUEVA YORK

Ya llevo dos semanas es España así que me imagino que lo del jet lag ya no es excusa para no escribir. Así que manos a la obra y el que tenga ganas de leer, que se prepare porque creo que me saldrán 3 posts bastante largos y uno más corto. Ahí va el primero: Londres + Nueva York.

Primer día. Domingo 8. Resaca tras ir al cine la noche anterior a ver Watchmen a la sesión golfa. Nota mental: No repetir de nuevo semejante locura.

¿Para qué me sigo comprando billetes de avión a las 11 de la mañana pensando que no voy a tener que madrugar, si acabo levantándome antes que cuando voy a Albacete en tren (que sale a las 8 de la mañana)? Pues eso, que me planté en la ciudad de Jack el Destripador a eso de la 1 pero que si primero tienes que cambiar de aeropuerto, dejar las maletas en consigna (que para eso el vuelo salía al día siguiente), busca algo de comer y que estaba cayendo el diluvio universal en Heathrow, pues hasta las 4 de la tarde no bajamos a Londres. Iba a intentar quedar con Supermann en su break pero como que no llegué a tiempo. Así que nada. Me quedo sin guía para ver Londres. Menos mal que una de mis compis de viaje estuvo allí hace un par de meses. Aunque claro, con un mapa también te da para ver las 4 cosas que daban tiempo. Vimos lo típico: que si Buckingham Palace pillando justo el cambio de guardia, el Big Ben, Picadilly Circus, Covent Garden, el Tesco e hicimos las típicas compras (Alter Eight, un par de camisetas…) y nos largamos a cenar al McDonalds de Soho antes de que nos cerrara el metro para volver al aeropuerto a hacer esa maravillosa locura que se nos ocurrió: dormir en el aeropuerto. NUNCA más en la vida repetirlo. Aunque tenga que pegarle a un vagabundo para robarle sus cartones, pero no pienso volver a pasar frío gratuitamente. Ya por la mañana cogimos el avión, que nos esperaba el viaje más largo jamás contado: ¿Cómo es posible que después de ver Twilight, jugar 10 partidas al BookWorm llegando al nivel 5, leerme medio libro y echarme una siesta, aun quedaran 4 horas de vuelo si este duraba 8 horas y media? Increíble pero cierto. A todo esto debemos sumarle que empezó a darme fiebre (y mis antigripales congelándose en la bodega) porque estaba resfriado así que no sé si que el tiempo pasara más despacio era cosa mía o de la teoría de la relatividad.

En Londres los semásforos además de estar al revés, también están inclinados


Segundo día. New York New York

A las 4 de la tarde llegamos a Newark, pero como no sabíamos salir de allí sin coger taxi, pues nos tiramos media tarde dando vueltas. Primero cogimos un bus que nos llevaba a la estación de tren pero como llevábamos todo el dinero en billetes y no teníamos suelto, no podíamos pagar. Primer problema: ¿qué coño haces si no puedes cambiar? Intentamos hablar con el conductor al cual no entendíamos ni papa. Segundo problema. Menos mal que los españoles somos asín, y nos ponemos a hablar entre nosotros a la mínima, así que el hombre se puso a hablar con nosotros en español. Y nos cambió. Asunto arreglado. Llegamos a la estación. Tercer problema: ¿Dónde coño vamos ahora? Nos hartamos de preguntar. No entendemos nada. Pero aparece otro señor simpático que habla un poco español y nos lleva hasta nuestra parada. De ahí andamos y llegamos a nuestro hostal. Cuarto Problema: No podemos dormir todos juntos. Chicas por un lado y chico (yo sólo) por otro. Da igual, para lo que vamos a estar en el cuarto… Nos vamos a dar una vuelta a reconocer los alrededores. Estamos en la calle 20, con la octava avenida así que más céntrico casi no se puede pedir. Llegamos a Times Square, nos damos una vuelta, flipamos con los cartelitos, las luces y las tiendas. Hacemos las primeras fotos y cenamos. Después nos vamos a dormir que andamos un poco reventados. Pero lo peor estaba aun por llegar: el maravilloso jet lag.


Nada más llegar a la habitación me encontré con lo más parecido a un americano en bolas que he visto: un americano viejo en bolas. Y es que nada más entrar en el cuarto me encuentro a un abuelete en pelotas trepando a su litera (era una habitación compartida de 4). Pasado el shock (más mío que de él), empezamos a hablar y me cuenta que es de Texas y que es un catedrático retirado que viene mucho de visita a NY. Yo le digo que vengo de España y ya se pone a hablar conmigo en español. Me cuenta que estudiaba el teatro del siglo XVII y tal, y después de un rato de charleta me doy una ducha antes de acostarme (que ya tocaba, que desde el domingo por la mañana –hora española– no me duchaba). En la ducha me doy cuenta porqué el hombre estaba en bolas: tenía toda la ropa tendida así que me imagino que le dio por lavar los gallumbos en el lavabo antes que darles la vuelta. Me acuesto y a ver a qué hora amanezco al día siguiente…

Día 3. Dear Jet Lag

Pues sí. Apareció ese maravilloso alterador del biorritmo y a las 5 o 6 de la mañana ya estaba con el ojo abierto. Con lo que he sido yo siempre de no despertarme hasta las 11 de la mañana… Como no había quedado con las niñas hasta las 8, pues me fui a dar una vuelta yo sólo por los alrededores y explorar nuevas tierras. Cogí la 5th Av direccion Downtown a ver que me encontraba y me fui hasta Union Square Park. Bajé un poco Broadway y estuve viendo escaparates de tiendas que estaban cerradas. Todo muy divertido, pero muy económico. Volví para irnos a desayunar pero antes intenté comprar algo de fruta. Tampoco te cambian un billete de $10 en un puesto callejero. ¡Qué raros son estos yankis! Siguiente dilema: ¿Dónde desayunamos? Vimos un sitio con buena pinta donde ponía que había french toasts. Allí entramos. Un plato para cada uno pensando que iban a ser un par de ellas. Pues no, eran seis y casi tenemos que salir de allí rodando a las 9 de la mañana. Por supuesto repetimos todos los días en el sitio y nada más llegar ya sabían lo que queríamos y nos hablaban en español, que es lo bueno de hacerse amigo de los camareros.

Como las torrijas, pero más grasientas

Siguiente parada: Museo de Historia Natural. Yo super emoconado porque voy a ver dinosaurios y nada más comprar la entrada y subir a la cuarta planta me encuentro con un cartel enorme que pone que está cerrada porque están grabando Uggly Betty. ¡Me cago en Betty y todas las feas del mundo!

Las tortugas copuladoras del Museo

Terminamos de ver el museo (que merece mucho la pena si te gusta la ciencia) no sin antes quejarnos que nadie nos dijo que no se podía ver la sala de los dinosaurios, asi que nos dieron entradas gratis para otro día (con todos las exhibiciones de pago gratis) y nos fuimos a comer a un mexicano, no sin antes dar una vuelta por Central Park.

Si no tienes un banco en Central Park, no eres nadie

Por la tarde decidimos ir al Empire State Building un poco antes de que anocheciera por eso de verlo desde arriba. Antes nos pasamos por el Rockefeller Centre y la Catedral de San Patricio, lugares tan frecuentados en películas y cómics.

¿Te suena la pista de patinaje?

No pillamos mucha cola en el Empire así que subimos rápido y sin agobios. Y la verdad es que merece la pena la vista, aunque no tanto pasar tanto frío en una planta 86. Si hasta parecía que nevaba o llovía, aunque cuando bajamos de nuevo no estaba ni el suelo mojado. Seguro que era un cañón que tenían arriba para darle espectacularidad.

Por lo menos merece la pena pasar frío

Hicimos unas cuantas compras en las tiendas de alrededor y nos dimos otra vuelta por nuestro sitio fijo de todos los días: Times Square, donde cenamos y nos retiramos a nuestros aposentos. Esa noche no vi a nadie en bolas trepando literas ni nada por el estilo. De hecho ni vi a los dos chinos que estaban también en la habitación pero que llegaban siempre más tarde y sólo veía durmiendo.

Día 4. Odio el arte moderno

Resumiendo que esto se hace muy largo. Desayunamos french toasts as usual. Fuimos al Museo a ver si podíamos ver los dinosaurios. Cerrado de nuevo. Cruzamos Central Park. Sesión de fotos junto al lago. Entramos al Museo Metropolitano. Me gustó aunque aquello era un expolio de todas las civilizaciones que han existido o existirán (incluyendo alguna extraterrestre) y es uno de los museos peor indicados del mundo. No puedes ver dos salas seguidas sin perderte y no saber donde andas. Estuve como 45 minutos dando vueltas en la parte medieval, renacentista y barroca. Merecen la pena el templo egipcio y el jardín japonés. Salimos y nos compramos un perrito caliente en un puesto de un veterano de guerra. Nos fuimos al Guggenheim. Me aburrí. Mucho. No entiendo el arte moderno. Pek estaba encantada con todo. UV y yo nos aburrimos mucho, tanto que nos fuimos a la sala más truño, pusimos cara de que aquello era maravilloso y en 5 minutos había 15 personas admirando el truño que nosotros empezamos a mirar cuando no había nadie. El truño en cuestión era una proyección de un fondo azul. Salimos. Nos fuimos a Central Park a sentarnos en la punta del parque a comer pipas. Se nos pasó una hora haciendo el carajote allí. Encontramos la tienda Apple, que es como un cibercafé pero con el caber y sin el café. Internet gratis para todos. Bajamos en el iLift. Mandamos millones de correos. Se nos hizo tarde, así que cuando bajamos a Chinatown aquello parecía Sarajevo. Ni un alma por la calle. Fuimos a Little Italy y cenamos allí. Tampoco había mucha genta más, así que cogimos el metro antes de que murieramos apuñalados en una calle solitaria.

Otro día más en el parque. Al final me lo conozco mejor que el de al lado de mi casa.
Y sin vagabundos, oye!

Día 5. Haciendo piernas

Tocaba la parte baja de Manhattan. Desayunamos en nuestro cuartel general lo de siempre. Fuimos a Brooklyn en metro y nos encontramos millones de tiendas donde las negras culonas de los videoclips se compran la ropa fosforita y llamativa que llevan siempre. Cruzamos el puente de Brooklyn andando tras digerir la primera tragedia: la única cámara de fotos que llevábamos murió al ponerle unas pilas Duracell. Pek casi muere de un chungo al cruzar el puente y no tener una cámara para inmortalizar el momento. Al cruzar encontramos una tienda donde venden cámaras. UV y Pek no se pueden resistir y se comprar una cada una. Visitamos la Zona Cero y Wall Street.

¿Qué hay en la Zona Cero? Pues nada. Si ni siquiera puedes asomarte

Nos comemos una hamburguesa casi del tamaño de mi cabeza. Hacemos la digestión tomando el sol y volvemos a cruzar el puente para que Pek haga fotos.

Si hacía frío en el Empire, más aun cruzando el puente

No nos da tiempo de ir a State Island. ¡Bien! No tenía ganas de ir. Vamos a ChinaTown que ahora sí parecía ChinaTown. Las putas callejeras viejas se te abalanzan ofreciendo su cuerpo. Acabamos en un chino comiendo cosas que no sabemos que son porque es un buffet pero que estaban bastante buenas. Todo menos el tofu. Vamos hacia Soho y nos encontramos un bar español. Por supuesto entramos. Nos tomamos una horchata y nos regalan una torta de Inés Rosales. Todo muy típico, pero pagar $1 por un ChupaChups me parece una estafa. Tarde de compras en Broadway a la altura de Soho. Primero en Yellow Bastard Rat. Cae una camiseta de Lobezno y otra de Marvel Zombies (estrenada el Domingo de Resurrección, of course, porque no hay nada que resucite mejor que un zombie). Segunda parada. Levi’s Store. Como están baratos me compro dos pares. Luego las niñas quieren Converse. Yo me resisto. Entro en la Adidas Store pero no hay ningunas zapas que me molen. Primera tienda friki en la que entro: Forbidden Planet. Mucha gente y poco espacio. Me molan muchos tomos, pero son más caros que las recopilaciones que suelen hacer en España. No me llevo nada, pero en la tienda de al lado tienen Watchmen a $15 mientras que en España cuesta 35€. Lo compro sin dudar, que además es un formato más pequeño, pesa menos y no sufres riesgo de morir aplastado por el tomo si te duermes leyendo. Vuelta a casa pero veo unas zapatillas que me molan en un escaparate. Me las llevo y resultan que están mucho más rebajadas que lo que pone en la etiqueta. Por 10 lerus son mías. Se acaban las compras por hoy. Seguimos subiendo que aun estamos en la 14th. Nos metemos a cenar en un restaurante que no tiene mala pinta y resulta que es el típico restaurante americano en version gay. No había ninguno merendable así que la cena no dio mucho de sí. Además con el cansancio que llevábamos encima duramos poco allí.

Día 6. Despedida

Último día en NY así que había que aprovechar para hacer lo que nos faltaba por hacer. Desayunamos donde siempre y nos despedimos de nuestros amigos camareros y de las french toasts. Volvimos a Museo y vimos los dinosaurios. Ya podía irme feliz a España.

Y yo como en niño de Parque Jurásico

Dimos otro paseo por Central Park. Pasamos al lado del zoo de Madagascar. Vimos a los típicos negros que bailan en la calle. Nos compramos un iPod Chufla en el Apple Store, pero el viejo, que el nuevo de ahora es una mojona y si no tienes los cascos del iPod no vale para nada. Comimos en Fluffy’s y por la tarde fuimos al MOMA. Ya debería estar escarmentado del Guggenheim, pero a Pek le hacía taaaaaaanta ilusión ir que no pudimos decir que no. Era día gratis así que estaba hasta las trancas. Vimos lo que pudimos deprisa y nos bajamos a tumbarnos en los sofás de abajo.

Lo único que me sonaba del MoMA

Lo que más me gustó del MoMA.
Sí, es lo que pensáis.

Después, terminar de hacer las compras y regalos. Que si la tienda de M&M, la Virgin (que está de liquidación por cierre y hay ofertas del 40 y 60% así que me pillé por 20 lerus la segunda temporada de Heroes que aquí cuesta 45€ por 11 episodios puercos donde encima sale Maya alias Se me corre el rimel), Midtown Comics que merece mucho la pena, un par de tiendas de camisetas, el Toys R Us… Despedida de Times Square y a la cama pronto que a las 6 hay que estar en el aeropuerto.

To Be continued

sábado, marzo 07, 2009

TO THE USA

Bueno, a lo abandonado que tenía el blog, sumarle las tres semanas que me voy ahora a Estados Unidos por un congreso con sus respectivas dos semanas de vacaciones, que para una vez que te pagan el vuelo, pues ya uno aprovecha.
Mañana escala de todo el día en Londres. Canalla en Madrid. Supermann trabajando. Ya me han abandonado los cabrones!!
El lunes rumbo a Nueva York a buscar a Spiderman. Y la semana siguiente a San Francisco a ver si me encuentro con los X-Men!!!

Ya iré contando en cuanto vuelva, si es que me dejan entrar en EE.UU. y no me tengo que volver el lunes a España :p

domingo, marzo 01, 2009

CRÓNICAS MURCIANAS 2

Qué pereza da esto de volver a escribir en el blog después de ¿tres semanas?, pero antes de que se me olviden las cosas intentaré hacer un resumen de lo que ha sido mi estancia en tierra de Ginés.

La primera semana, como ya comenté, fue la de hacerme con el laboratorio y más o menos planear lo que tenía que hacer.
La segunda fue la de trabajar como un cabrón, que hasta los ratos muertos de la centrífuga los tenía ocupados, pero por lo menos salió lo que tenía que salir.
La tercera semana ya fue un poco más relajada. El mismo trabajo o más que la anterior más la presión de que lo mismo no me daba tiempo a terminar, pero por lo menos por las tardes pude compensar ya que todas las tardes-noches me iba de cervecitas/tintos/tapitas con alguien. Los lunes, como ya era tradición, me iba a casa de una de mis mejores amigas de Albacete (que vive en Murcia y además estudia lo mismo que yo), nos juntábamos con su novio y su compañera de piso y hacíamos una especie de Ven a cenar conmigo con cosas compradas única y exclusivamente en Mercadona mientras veíamos Granjero Busca Esposa, ese gran programa de la noche de los lunes que a tantos y tantos nos ha enganchado. Por supuesto gané yo con mis costillas a la barbacoa, el rollo de pollo con jamón y queso, mi ensalada con kikos y la tarta de manzana. El martes tocaba vueltecilla por los alrededores del río Segura, esa gran masa de agua y espuma llena de patos mutantes y una fuente de una sardina que escupe el agua a contracorriente mientras difumina agua cargada de bacterias y protozoos patógenos a los viandantes en los días de viento. El miércoles quedé con mi querido compañero de FLU, el señor Skyzos, que también me enseñó lo hermosa que es Murcia y me llevó de tapas a las típicas tascas donde pude degustar unos excelentes caracoles (¡qué ganas tenía de volver a comer caracoles!), zarangullo, revuelto de morcilla, huevos de codorniz y no me acuerdo de qué más. Un placer quedar con él y frikear y hablar de todo lo que se nos venía en mente, desde cómics y mutantes hasta la rubia hija de puta, pasando por porno y marujeo en general. El jueves no recuerdo lo que hice, pero me imagino que descansaría de la que me esperaba el fin de semana.
El viernes venían a Murcia Sweet Sacrifice, Salvica y un amigo de éste, así que de cabeza fuimos a sumergirnos en el ambiente murciano que no es la Metropol ni el Piscis, los clásicos del verano. Fuimos primero al Temperatura Ambiente, que lo podríamos calificar como la mayor concentración de bollos de Murcia, porque en Murcia hay mucho bollo, ya que estaba hasta arriba de esas simpáticas chicas que beben cerveza y visten con franela. No tengo nada contra ellas, que conste (leer todo con el modo irónico puesto), pero es que con tanta tía no se podía ver el material del bar. La música estaba bastante bien aunque hacían cambios un tanto extraños y mezclaban estilos que nada tenían que ver o que se podían bailar, pero siempre te podías poner de cháchara con alguien y como apareció también por allí Skyzos, pues media noche que nos tiramos rajando también. Ya decidimos cambiar de sitio y acabamos en un bar donde la música apestaba aunque pusieran el Wannabe y el A por ti de Tamara. Como estábamos todos hasta el culo, pues cogimos nuestros cuerpos serranos y los pusimos rumbo a Cartagena, donde al día siguiente nos esperaba la noche de Carnaval.
Dormir con el ex de tu ex (¿sería también mi ex? Vaya lío…) debería ser obligatorio para todo el mundo. Tras levantarnos a las mil, nos fuimos a comer a uno de esos merenderos en un pinar, que si hubiéramos ido de noche, hubiéramos muertos asesinados, donde comimos esas deliciosas comidas ricas en colesterol y que tanto nos gustan, para acabar en la playa de Calblanque subiendo montes y piedras para terminar cruzándonos con todos esos señores que dedican la tarde de los fines de semana a buscar sexo furtivo echando miraditas a los que se encuentran por el camino. Por la noche ya después de ver el programa con menos audiencia de los sábados (el presentado por Alaska), las folclóricas tuneadas y el supuesto reportero del Tomate que las perseguía acabaron en el Por que sí, el bar de ambiente de Cartagena. Mucho cachondeo y muchas risas y al final acabamos en el Suite40, que es como la Ohm y Cool, pero llena de murcianos. Por supuesto que me gustó más que el PQSí, pero claro es que si me llevas a un bar oscuro donde te pegan flashazos de luz y ponen música electrónica, yo feliz. Ya el domingo nos despedimos todos con mucha pena, pero sabiendo que nos llevamos tan bien y nos soportamos, porque nos vemos dos o tres veces al año, porque seguro que si nos viéramos más a menudo acabaríamos peleados.

Y la última semana ya fue la de las despedidas y preparativos para volver a casa. El lunes ya vi que más o menos tenía mis mutantes, transformantes y complementantes listos así que podría volver feliz a casa a menos que algún guarda de seguridad cabrón de la estación de tren me los pase por los rayos X y me los hipermute, pero esa será la pelea que tendré el martes que viene cuando coja el tren camino de Sevilla, pero mientras disfruto de unos días en casa de la mama. El resto de la semana lo pasé preparando lo que me tenía que llevar, la charla que tenía que dar y escribiendo ese puto artículo que me está dando tantos dolores de cabeza desde hace un año y pico. Y el jueves ya fue la despedida definitiva del señor Skyzos (aunque lo volviera a ver el viernes en su puesto de trabajo) y mi amiga de Albacete (que viene menos que yo a AB) y el viernes de toda la gente del departamento con la que tantos buenos momentos he pasado este mes. La verdad es que echaré de menos las charlas y los desvaríos que empezaban a partir de las 5 de la tarde, las escapadas a la fnac en los ratos muertos, las conversaciones y debates para salvar el mundo de la hora de comer, los desayunos con nuestra amiga la camarera o la cervecita de los viernes después de los seminarios. Pero bueno, espero poder volver a Murcia pronto a hacerles una visita y volver a encontrarme con toda la gente que he conocido allí, y volver a ver esos tíos buenos que hay en la ciudad, porque no sé si será por el agua embotellada o qué, pero los murcianos están muy buenos. Y hay mucho trucha suelto.

sábado, febrero 07, 2009

CRÓNICAS MURCIANAS 1

La semana se puede resumir en: me fui de Harvarcete nevando el domingo y volví el viernes en medio de otra nevada. Entre medias, clima semitropical en Murcia, la que debería ser la tercera provincia canaria. Hasta aquí la semana metereológicamente hablando.
Laboralmente, la verdad es que ha sido intensa. Ya casi ni recordaba lo que es trabajar y tener ocupados hasta los ratos muertos de la centrífuga. Casi tenía que buscarme un hueco para ir a mear. Pero tambien he recuperado viejas costumbres como la de desayunar dos veces, una en casa y otra en el curro. Con la gente muy bien, hemos cogido confianza muy pronto y ya estamos intercambiando información y frikadas. Hasta me he encontrado compañero, un personaje digno de haber salido de La Hora Chanante, de enseñar palabras “desconocidas” para el resto, como fluffer, squirting o esmegma. Tambien me he encontrado con un antiguo compañero de instituto (casualidades de la vida) que trabaja allí o mi vecina de enfrente de toda la vida que ahora estudia por allí tambien.
Poco a poco me hago con el dialecto local, que me va enseñando la técnico nueva que entró el mismo día que yo, y que me enseña palabras típicas de la zona, pero sobre todo de Cartagena, que es de donde es ella. Con el resto muy bien, la verdad, lo único malo es que el jefe se llama igual que yo y ya no sabes cuando lo están criticando a él o a ti. Tiene que pasar un poco para que te des cuenta que es al jefe o si se hace el silencio sabes que eres tú.
Y de la ciudad poco puedo decir. Murcia lleva camino de convertirse en una de esas ciudades que sólo conozco de noche (como lo fue Cádiz en su día y que después pude disfrutar de día y en la playita), porque todas las veces anteriores que había ido fue de noche (sobre todo los recorridos hacia Metropol con Porvos). Y ahora entre que salgo a las 7 u 8 y entro a las 9, pues poco he visto de la ciudad con el sol fuera. A ver si ahora más o menos me puedo planificar mejor, salir antes, tomarme algo con Skyzos (minireunión FLUer) y recorrerme la ciudad antes de que cierren todas las tiendas, que a este paso del Mercadona no paso y de eso hay en todos lados ya.
Y tengo que ponerme al día con los blogs de todo el mundo, que con eso de no tener portátil aun y tener que compartir ordenador en el curro, entre semana sólo miro el correo y no puedo bajarme ni ver Lost y Heroes ahora que han vuelto. Menos mal que los fines de semana me vengo a casita y me pongo al día.

jueves, enero 29, 2009

¿Y si...?

La semana que viene empieza uno de esos experimentos de universos paralelos o vidas alternativas:
¿Y si en vez de haber estudiado y trabajado en Sevilla, lo hubiera hecho en Murcia?
Porque me voy un mes a lo que podría a ver sido mi destino de estudios si no hubiese tenido familia en Sevilla y ganas de irme lejos de Albacete. Y claro, después hubiera trabajado allí y hubiera acabado muy posiblemente haciendo lo que hago ahora, que para eso es lo que me gusta.
Así que este año no habrán Carnavales de Cádiz ni Día de San Tontín en Sevilla. Este año los carnavales los celebro en Albacete después de 9 años y me podré disfrazar con mis amigos de siempre. Y este año toca disfrazarnos los unos de los otros. No tiene el mismo glamour que Cádiz pero por lo menos no son tan mogollónicos.
Y el Día 14 lo mismo me da estar en u sitio que en otro, si para el caso voy a estar solo…

Intentaré actualizar desde allí de vez en cuando, pero me da a mí que va a ser complicado. Aunque de momento puede que las historias con mi casera (que vive en la casa donde me quedo) den mucho de sí, que por teléfono ya la mujer promete…

jueves, enero 22, 2009

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Hoy es un día en el que de nuevo se normaliza el equilibrio cósmico: acaba Gran Hermano y empieza la quinta temporada de Perdidos.

Por otro lado también se cumplen tres años de este blog, con sede inicial en el ahora barrio de chavolas de chueca.com, y ahora instalado en el barrio pijo de blogspot.
No estoy en mi mejor momento de actualizaciones ni de estar pendiente del blog, pero bueno, ahí espero estar unos cuantos añitos más y que la gente se siga pasando po aquí.

Muchas gracias a todos los que me leen, a los que comentan, a los que se pasan porque llegan desde el google, y sobre todo a los que he conocido gracias a esto y con los que he pasado tan grandes momentos.
Vale, y a Proudstar que también celebra su cumpleblog hoy y encima su cumpleaños es un día antes que el mío.